Los estilos de vida modernos nos han llevado a adoptar patrones de consumo que afectan el ambiente. La selección de artículos desechables por parte de los consumidores y el exceso de empaques por parte de los fabricantes son prácticas muy comunes en nuestro diario vivir, que tienen un impacto negativo en el ambiente.
Reusar productos como bolsas plásticas, cajas de cartón, hojas blancas, colabora en la disminución del consumo de productos en general. La energía de la tierra también se acaba, se agota el petróleo, se extinguen los pozos de agua. Mientras menos productos se utilicen menor energía se consume para producir nuevos.

Empieza llevando una bolsa reusable al supermercado! Dile a tu mamá que lo haga!

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Aproximadamente un 35% de la basura es papel. Sin embargo, el papel puede ser reusado y posteriormente reciclado. Por cada 1000 kilogramos de papel reciclado se salvan de cortar 17 árboles.
Algunas buenas prácticas para considerar son las siguientes:
Considerar los productos de uso repetido:
Mantener y reparar los productos duraderos:
• Considerar enseres electrónicos con buenas garantías y utilizar las sugerencias de los fabricantes para la operación y el mantenimiento del equipo.
• Comprar artículos de alta calidad, especialmente los neumáticos.
• Reparar la ropa, los zapatos y otros artículos de uso diario.
• Utilizar tazas reusables.
• Sustituir platos y utensilios desechables por lavables.
• Utilizar servilletas de tela para reemplazar las de papel.
• Utilizar baterías recargables.
































